¿CÓMO NOS AYUDA LA TECNOLOGÍA EN LA EDUCACIÓN DE LA PRIMERA INFANCIA?



En los primeros años de vida, el mundo se descubre con los sentidos, la emoción y el asombro. La tecnología si se usa con intención y cuidado puede enriquecer ese proceso sin apagar la magia del juego ni el contacto humano. No se trata de que las pantallas reemplacen la experiencia, sino de que sumen a ella, respetando siempre el ritmo y los derechos de cada niño.

Exploración y creatividad

Los niños y niñas pueden aprender jugando con aplicaciones interactivas, cuentos digitales o recursos audiovisuales que despiertan su curiosidad. Una tablet bien orientada puede ser una ventana al mundo, siempre que esté acompañada por la guía afectuosa de un adulto.

Inclusión para todos

La tecnología permite que cada niño aprenda a su manera. Si hay alguna dificultad sensorial o cognitiva, existen herramientas que leen en voz alta, ofrecen imágenes claras o ajustan contenidos para facilitar la comprensión. Así, todos tienen acceso y se sienten parte.

Apoyo a los educadores

Las TIC ayudan a organizar el trabajo pedagógico, compartir avances con las familias, y aprender entre colegas. También son aliadas en el teletrabajo, que ha ganado fuerza en la educación, gracias a normas como la Ley 1221 de 2008 y la Ley 2088 de 2021.

Fortalecimiento del vínculo hogar-escuela

A través de correos, plataformas o videos, las familias pueden acompañar los logros diarios de sus hijos. La comunicación se vuelve más cercana, más constante, más humana, aunque sea digital.

Educación para una ciudadanía digital

Desde pequeños, los niños pueden aprender que internet no es solo entretenimiento, sino también un lugar donde hay que cuidarse y cuidar a los demás. La tecnología, vista con ética, puede formar personas más conscientes y respetuosas.

 

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